Memoria Republicana
"Porque su lucha es nuestra lucha"
Sonríe, el Generalísimo Franco te ama.
Los libros para chicos y mujeres de la era franquista
Flechas y Pelayos y La sección femenina,
reeditados, arman un testimonio desopilante de la
vida española durante 40 años.
Flechas
y Pelayos fue el semanario
infantil oficial del régimen.
No es la única fuente pero sí
la más representativa de las muchas que
Luis Otero utiliza para su muestrario de lo
que sucesivos niños españoles
debieron sufrir en su camino de décadas
hacia convertirse, el día de mañana,
en hombres de provecho y rectores de la sociedad
española. Otero juega habilmente con
la multitud de frases hechas que formaron las
vértebras del discurso del régimen,
al punto de que los niños pudieran completar
de memoria las que sus educadores iniciaban:
"¿Qué es una de las pocas cosas
serias que se puede ser en el mundo?": "Español"
"¿Qué es lo mejor que puede ser
un buen español?" "Mitad monje, mitad
soldado" "¿Hacia dónde marcha
España?" "Por el Imperio hacia Dios"
¿Cómo remata toda expresión
de (buenos) deseos? "Como el Caudillo quiere
y José Antonio (Primo de Rivera) soñaba"
"¿Cómo se forma la juventud?"
(se entiende que la viril: la otra, ya lo sabemos,
se forma para madre) Aquí el adulto sugiere
"al aire libre, bajo la noche clara" y el español
en formación debiera ladrar como podría
hacerlo un buen perrito de Pavlov: "El arma
al brazo y en lo alto las estrellas..."
Mujeres: sin libros
y en la cocina
La colección La sección femenina
se abre con esta cita: "Las mujeres nunca descubren
nada; les falta desde luego el talento creador,
reservado por Dios para las inteligencias varoniles;
nosotras no podemos hacer nada más que
interpretar, mejor o peor, lo que los hombres
nos dan hecho" (Pilar, discurso de 1942)
"Pilar" es Pilar Primo de Rivera, hija de Miguel
y hermana de José Antonio, cabeza el primero
de la dictadura militar que entre 1923 y 1930
preanunció a la franquista, y fundador
de la Falange fusilado por los republicanos en
el ''36 el segundo.
José Antonio renegaba abiertamente de la
participación femenina en su revolución
ultraconservadora. Frente a la postura del héroe
fundante, se comprende que la Sección Femenina
naciera un tanto esquizoide y por completo subordinada:
Si algo causaba horror al medievalismo católico
y militar profesado por el "bando nacional" era
la participación de milicianas armadas
del otro lado. Sin embargo, Pilar y sus compañeras
se las arreglaron, en la retarguardia durante
la contienda, y en todo el territorio en los casi
cuarenta años subsiguientes, para desplegar
ese carácter auxiliar hasta administrar
la casi totalidad de las políticas sociales
de Franco. Pilar fue Delegada Nacional de la Sección
Femenina hasta 1977, dos años después
de la muerte del Generalísimo y como la
Falange era a su vez la jerarquía superior
inmediata del "Frente de Juventudes" en el que
quedaban comprendidos todos los educandos del
país, ella imperó de hecho sobre
la formación escolar y extraescolar, los
usos y las costumbres de todas las muchachas españolas,
divididas por edad en Margaritas, Luceros, Flechas
y Flechas Azules.
"La finalidad de la Sección Femenina es
preparar a la mujer para que otro día pueda
ser madre de una familia católica, patriótica
y modélica en todos los aspectos" (Plá-Dalmau,
Enciclopedia Estudio-Libro Amarillo , 1958). En
función de metas tan esdrújulas,
la Sección formó a cada futura matrona
política, religiosa, moral y sobre todo
domésticamente a través de semanarios,
campamentos, cuerpos de baile y cantos folklóricos,
y de la totalidad de los libros de texto de una
educación rigurosamente monosexual, bajo
garantía de la curia, según se puede
hoy repasar en un diálogo de época:
La mujer debe ser
Si algo se destaca en el lenguaje genérico
de la SF es el imperativo categórico: